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La manera de comprar se transforma constantemente y no es novedad; el crecimiento del Ecommerce va de la mano de la accesibilidad a los dispositivos, el desarrollo de aplicaciones cada vez más intuitivas y transaccionales configuran una nueva forma de hacer las cosas.

En este contexto, nace el Social Commerce en la vida cotidiana de los consumidores, ¿o fueron los consumidores los que naturalmente adoptaron esta modalidad de comprar online?

Trataremos de develar esa pregunta, mientras empecemos por definir qué es el Social Commerce y su relación con el Ecommerce para plantear una estrategia de Marketing Digital completa y exitosa.

 

SOCIAL MEDIA + VENTAS ONLINE = SOCIAL COMMERCE.

El Social Commerce utiliza funcionalidades de las redes sociales para generar ventas online como canal propio; además de tener un componente social, de entretenimiento y contenido, las redes han evolucionado al punto de desarrollar transacciones. 

Lo podemos definir como una ramificación del Ecommerce, que nace de una evolución natural y en ascenso, por la tendencia de los usuarios a pasar más tiempo en Social Media y estar expuestos a publicidades que generan impulsos de compra. 

Pero no sería adecuado verlos como dos polos opuestos (o que es mejor optar por una cosa o la otra) sino que, de cara a diseñar una estrategia de Marketing Digital, es necesario establecer una sinergia entre ambos y plantearlos como complementarios. 

 

EL CICLO DE COMPRA HACE LA DIFERENCIA. 

Hay una diferencia que solo el usuario notará, y está relacionada con la experiencia y el ciclo de compra. 

El Social Commerce es un poco más flexible e informal, y aprovecha la espontaneidad de las redes sociales. De esta manera se establece un proceso de compra más directo en Social Media: en un solo lugar se puede consultar, comprar, valorar, compartir una experiencia y recomendar un producto/servicio de manera inmediata y hasta crear una comunidad en torno a una marca o empresa (las fanpages y grupos cerrados). 

En una plataforma Ecommerce se producen algunos de estos pasos, pero con otros tiempos. 

Si bien el Social Commerce crece cada año exponencialmente, tener una plataforma Ecommerce es necesaria para darle un marco formal a la transacción online. y también traccionar visitantes a un sitio web, nos da ciertas métricas que pueden ser de mucha utilidad también. 

Por eso, establecer una relación entre el Social Commerce y el Ecommerce es fundamenta: combinar ambas prácticas de manera eficiente, es lo que va a garantizar el éxito.

 

¿CUÁLES SON LAS REDES MÁS PROPICIAS?

Redes Sociales hay muchas, pero hay algunas más acertadas que otras para configurar en Social Commerce.

En la primera que pensamos es Facebook, por ser la más preparada. Cuenta con herramientas específicas de venta online, por ejemplo Facebook Marketplace, desde hace varios años. 

Otras redes propicias son Pinterest,por ser una “vidriera virtual” de productos, e Instagram (que además de ser muy visual) ya cuenta con Instagram Shopping, un catálogo de productos al que se pueden taggear los precios y traccionar a un sitio.

Por último,  Google una vez más lo hace posible con Google Mi Negocio. A esta plataforma también la tenemos que considerar una red social, ya que los usuarios pueden interactuar con la marca o empresa de manera colaborativa: valoran, opinan, comparten información sobre las empresas y realizan conversiones (por ejemplo, una reserva o por la opción incorporada de llamar por teléfono) 

 

LAS PYMES, EL ECOMMERCE Y EL SOCIAL COMMERCE.

Como mencionamos antes, una característica fundamental es la espontaneidad. Con lo cual, el Social Commerce ayuda a aquellas Pymes que están en un proceso de digitalización; aporta dinamismo tanto en la experiencia de compra, como en el journey que atraviesa el usuario. 

El engagement es clave para hacer una lectura sobre qué dicen y sienten los usuarios de nuestros productos o servicios en las redes sociales.

Analizar las métricas de Social Media se vuelve fundamental para reforzar y/o mejorar en el corto plazo la experiencia. Así el Social Commerce se convierte en un herramienta integradora entre ventas online y atención al cliente. 

Es clave proyectar que, en el largo plazo, se puede fidelizar y tener de recomendadores a los clientes más fieles si logramos hacer una gestión eficiente. Para ello es necesario contar con un equipo ágil,  preparado para contingencias y capacitado en atención al cliente. 

 

UNA CAMPAÑA INTEGRADA. 

El primer paso para asegurar el éxito es pensar en una estrategia integradora; establecer una relación entre el Social Commerce y el Ecommerce, como complemento para incrementar el tráfico, la conversión y construir valor de marca. 

También hacer seguimiento durante las campañas y analizar los resultados posteriores para tener un learning. Es decir, corregir y/o potenciar lo que haga falta en el corto y mediano plazo. 

 

DETECTAR OPORTUNIDADES. 

Con pocos esfuerzos se pueden lograr resultados importantes. Como decíamos al principio,  detectar nuevos comportamientos en los usuarios, en este caso relacionado con el Ecommerce, nos hace ágiles para tomar decisiones.

Así, identificar tendencias puede hacer la diferencia en Marketing Digital y entender qué necesitan los usuarios es nuestra responsabilidad para estar donde hay que estar. 

Ya no hace falta tener una gran infraestructura, hacer focus groups para conocer a la audiencia o contar con una gran inversión publicitaria. Las herramientas digitales, hoy en día, nos aportan información sumamente útil si la podemos en práctica al servicio de alcanzar nuestros objetivos. 

 

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