Mucho se ha escuchado hablar sobre las API, pero muy pocas personas realmente saben a qué se refiere este término. API (application programming interface) es una interface que permite que interactúen dos softwares, o aplicaciones, entre sí para lograr un intercambio de datos que, sin duda, facilita el trabajo de desarrollo. De esta manera, una puede beneficiarse de la otra.

 

Son muchas las funciones que puede tener una API y aquí te mencionamos algunas.

Funciones de una API

  • Conecta datos, aplicaciones y dispositivos.
  • Genera funciones que pueden ser usados por otros softwares
  • Evita que todo deba programarse desde el principio, ahorrando tiempo valioso de programación.
  • Permite desarrollar programas de forma segura
  • Permite “reutilizar” interfaces o módulos
  • Simplifica y agiliza el trabajo de los desarrolladores
  • La implementación de nuevos productos y servicios en corto tiempo.

 

Pero, además de saber cuáles son las funciones específicas de una API, es importante mencionar de qué manera pueden ayudar a las empresas.

Para qué sirven las APIs para las empresas

 

Uno de los motivos principales por las cuales todas las empresas deberían integrar una API en sus procesos, es porque les permite ganar más dinero. Veámoslo en detalle:

 

  • Incide en el descubrimiento de nuevas oportunidades de negocio
  • Las empresas enfocan su músculo creativo en uno o más APIs, ya que son un elemento fundamental en cualquier proceso innovador.
  • Ayudan a la automatización de procesos, lo que se resume en un ahorro de costes, tiempo y esfuerzo.
  • Permite la reutilización de servicios gracias a la posibilidad de interconectar módulos y aplicaciones.
  • Fomenta el espíritu colaborativo entre las empresas.
  • Permite ahorrar tiempo de programación.
  • Las APIs pueden monetizarse, cobrando por el uso de uno o más servicios.
  • Permiten que las oportunidades de negocio puedan implementarse en tiempos cortos, ya que se trabaja cada servicio de forma optimizada.

 

API Economy

 

El API economy aparece cuando compañías tradicionales venden o proveen servicios (de software) de mayor valor agregado por encima de sus principales ofertas. Para pensarlo de otra manera, puede ser que dos compañías que trabajan en forma separada en negocios distintos puedan estar trabajando conjuntamente y lograr mayor rentabilidad que si lo hicieran de forma separada.

El hecho de poder monetizar operaciones de bajo nivel en el software es a nivel conceptual algo nuevo que fue principalmente impulsado por la ubicuidad del software. Si bien este término no es para nada novedoso, fueron las tecnologías desarrolladas en los últimos años los que sirvieron como impulso para que determinado producto (software) se encuentre operando en varios sitios disponibles.

Un factor importante al momento de hablar sobre el impulso que tiene la economía de las APIs es, sin duda, el gran avance que tiene internet en la población mundial. Actualmente se estima que hay cerca de 2.800 millones de personas conectadas en todo el mundo, cifra que crecerá en 5.000 millones en los próximos años. Este acceso a la conexión y también la diversidad en la forma, medios y en un aspecto más general en hábitos de uso, genera (tiempo presente y no en pasado) un gran caldo de cultivo para que el software visto como un conjunto de servicios interconectados funcionen como un “todo en sí”.

 

Un factor relevante en este tema es también los orígenes de la conexión, es decir desde qué “instrumentos” o “artefactos” se generan las conexiones. Hace algunos años principalmente se conectaba a la red de redes mediante computadoras de escritorio. En el año 2013 los dispositivos móviles igualaron en cantidad a las computadoras de escritorio conectadas y en los años subsiguientes fueron aumentando. No estamos comentando nada nuevo cuando hacemos mención a que en un futuro cercano existan cada vez más “artefactos” (electrodomésticos, autos, etc.) conectados a internet brindando y solicitando información.

 

Caso de éxito

 

Uno de los casos de éxito de utilización de APIs en el mercado es Loreal. La compañía de belleza comenzó a implementar estas interfaces hace años atrás cuando se dio cuenta que tenía que hacer una transformación digital de su negocio y ofrecer una mejor experiencia de usuario.

 

Una de estas implementaciones es “Makeup Genius” que, a través del reconocimiento facial, permite que sus clientes puedan probarse más de 400.000 productos, desde delineador hasta lápices labiales.

 

Además de potenciar aplicaciones como Makeup Genius, las APIs de L’Oréal mejoran la comunicación y el desarrollo de los socios porque permiten que los sistemas backend compartan, de forma más rápida y eficiente, los datos de precios y la disponibilidad de los productos entre proveedores, sitios, marcas y plataformas de L’Oréal.

 

Las API también proporcionan más agilidad y ventajas de costes. La empresa puede aprovechar las API y los datos de comercialización de los socios.

 

“Son muchos los beneficios que brindan las APIs. Desde lo técnico, simplifican y agilizan el trabajo de los desarrolladores y desde el negocio, permiten la implementación de nuevos productos o servicios en poco tiempo, pudiendo inclusive monetizar el uso de determinadas APIs. Pero sin duda, el mayor valor lo encontramos en la coo-petencia: las APIs fomentan el espíritu colaborativo entre organizaciones de distintos sectores para ofrecer, en menos tiempo, mejores servicios”, señaló Pablo Retes, nuestro Director de Banca, Educación y Salud, a Enfasys.